Hacií ya tiempo que no escribíamos, pero es que la cosa ha estado un poco parada y nos gusta escribir para contaros cosas interesantes.
Ya han pasado 2 semanas desde Nueva York, siento haber tardado tanto pero he estado un poco ocupado y vago al mismo tiempo.
Ya han pasado 2 semanas desde Nueva York, siento haber tardado tanto pero he estado un poco ocupado y vago al mismo tiempo.
Hace unos días tuvimos nueva experiencia tratando de ir al médico, porque Silvia llevaba malita un tiempo y no se le terminaba de curar.
Puesto que tenemos seguro de viaje, lo primero es contactar con el seguro, nos mandan un email con una lista de posibles consultas a las que llamar, pero no saben si aceptan el seguro, así que toca llamar y preguntar. Al llamar suele salir el típico contestador, y como son muy avanzados te dan la opción de seguir en español, así que despues de ir pulsando numeritos llegas a hablar con la secretaria para que te de cita: "Hello, how can I help you?" (Hola, cómo puedo ayudarle?), coño que le había dado a la opción de español, dónde esta mi mejicana?
- Hola, quiero concertar una cita para el doctor Frankenstein.
- Muy bien, tiene usted seguro?
- Si, Metlife.
- No permitimos directamente Metlife, tiene algún otro seguro?
- Si, me han dado otro nombre de empresa que pagará mi consulta, es ...
- No, no lo encuentro. Tiene usted otro seguro?
- Si claro, tengo 15 por si uno me falla...
Siguiente: hospital universitario... Exactamente mismo procedimiento y cuando llegamos a la parte del seguro, imposible entenderla en inglés, así que solo decimos el seguro y que queremos una cita, pero imposible con la amable señorita que no resuelve nada.
Visto lo complejo de pedir cita por teléfono nos fuimos directos al hospital, pero resulta que los cachondos no cogen cita en persona, sólo a través de llamadas...
- Señorita, que no le entiendo, que tengo seguro y sólo quiero una cita para el médico, es tan dificil?
- Tiene usted seguro?
- Mire, déjelo, sufro más hablando con usted...
Escribimos al seguro y le dijimos que iríamos a urgencias y ya lo solucionamos, no sin el papeleo adecuado y la espera correspondiente.
Sin duda una prueba de fuego esto de Ponerse malo y querer que te curen. En vez del co-pago deberian usar este sistema para evitar que la gente vaya porque sí al Centro de Salud.
El tema de los medicamentos no está mal tampoco, te lo meten en los botecitos de las películas, exactamente la cantidad recetada, ni una más ni una menos. Las farmacias están incrustadas en los supermecados, por lo que se nos dieron un par de situaciones distintas para nosotros: la primera es que la señorita me preguntó si aceptaba que sólo los antibióticos costaban 180$, con lo que me quedé de piedra, pero si Silvia los necesitaba pues no había mas que decir, y lo divertido fue cuando cuando me dijo que esperara que iba a ver si había algún cupón de descuento, y efectivamente había uno que lo dejaba en 62$, muchísimo mejor, aún así la cuenta de los 3 medicamentos ascendió a 111$, que no está mal. La segunda cosa divertida es que me explicó la señorita que por cada medicamento me daba 20$ en mi tarjeta de cliente que me descontarían en mis próximas compras en el supermercado, con lo cual 60$ para ahorrar en huevos y leche :D
El tema de los medicamentos no está mal tampoco, te lo meten en los botecitos de las películas, exactamente la cantidad recetada, ni una más ni una menos. Las farmacias están incrustadas en los supermecados, por lo que se nos dieron un par de situaciones distintas para nosotros: la primera es que la señorita me preguntó si aceptaba que sólo los antibióticos costaban 180$, con lo que me quedé de piedra, pero si Silvia los necesitaba pues no había mas que decir, y lo divertido fue cuando cuando me dijo que esperara que iba a ver si había algún cupón de descuento, y efectivamente había uno que lo dejaba en 62$, muchísimo mejor, aún así la cuenta de los 3 medicamentos ascendió a 111$, que no está mal. La segunda cosa divertida es que me explicó la señorita que por cada medicamento me daba 20$ en mi tarjeta de cliente que me descontarían en mis próximas compras en el supermercado, con lo cual 60$ para ahorrar en huevos y leche :D
Como Silvia se encontraba mejor a final de semana, seguimos con el plan previsto que no era otro que ir a Nueva York a pasar el fin de semana en lo que ha sido mi primera vez en la Gran Manzana.
Pues eso, aprovechando que teniamos ese finde libre de otros planes y que además era el fin de semana de la New York Marathon, nos pasamos el fin de semana de turismo y nos acercamos a saludar a mis compañeros de piso de Londres Joan y Mireia (gracias por el cobijo).
Cogimos un autobús el viernes por la tarde para llegar a la hora de cenar a Manhattan (El trayecto en autobús son entre 4h30' y 5h). Una vez aparcados, nos pasamos por Times Square a saludar (impresionante el ambiente y las luces), si quieren comparar Picadilly Circus con Times Square, "están locos estos Romanos" que diría Obelix. Desde Times Square cogimos el metro con destino Queens para dormir.
El sábado por la mañana hicimos el camino contrario pero esta vez parando en Grand Central, la estación de tren de Nueva York, que es simplemente preciosa, y no está mal reconstruida para haberla reventado tantas veces en las peliculas, que se lo digan a John McClane.
Después de salir de Grand Central y de pasearnos por la tienda de Apple que tienen incluida en la estación, nos dispusimos a pasear por Manhattan y empezar a conocerla (para mí, Silvia ya se la conoce más que bien, porque es su ciudad favorita). Empire State, Séptima Avenida, rascacielos en general... con alguna parada técnica del tipo de las siguientes fotos:
Pasamos de nuevo por Times Square y descubrir las colas de gente esperando para conseguir entradas baratas para los musicales, digno de ver. Y ya empezamos a caminar hacia la parte baja de la ciudad.
Vimos el Flatyron, que desde ciertas perspectivas parece que es un edificio plano, de ahí su nombre. Y de camino al Downtown nos encontramos con Washington Square, una placita muy chula con espectáculos callejeros como por ejemplo dos gemelos afroamericanos dando botes y haciendo bromas con la gente, o un pianista con su piano de cola debajo del arco de la plaza, sin duda un rato genial, esa plaza tiene un aura especial y merece la pena sentarse un rato a disfrutar.


Despues del agradable rato nos sentamos a comer en el barrio de Tribeca, una hamburguesa en una terracita como mandan los cánones.
Con la panza llena y aprovechando el buen día que hacía, nos acercamos a pasear por una parte de la orilla del Hudson que sorprendentemente Silvia no conocía, desde donde se podía ver a lo lejos la estatua de la libertad y el skyline de Nueva Jersey.
Justo al lado quedaba la zona del World Trade Center con las impresionantes obras de los nuevos rascacielos que están construyendo en homenaje a las Torres Gemelas. Allí paramos a tomar un café con Joan y Mireia, y acto seguido pasamos a dar una vuelta por el famoso centro comercial 21century (tiene narices que tengamos que ir a Nueva York a comprarnos pijamas y zapatillas de estar en casa jeje).
Justo al lado quedaba la zona del World Trade Center con las impresionantes obras de los nuevos rascacielos que están construyendo en homenaje a las Torres Gemelas. Allí paramos a tomar un café con Joan y Mireia, y acto seguido pasamos a dar una vuelta por el famoso centro comercial 21century (tiene narices que tengamos que ir a Nueva York a comprarnos pijamas y zapatillas de estar en casa jeje).
Ya había anochecido, asíque nos fuimos a coger el Ferry que lleva a Staten Island, es gratis y te proporciona unas vistas muy chulas de Manhattan, y siendo de noche, pues qué os voy a contar... Tambíén se pasa relativamente cerca de la Estatua de la Libertad, por lo que es una opción barata si no quieres ir a Liberty Island pero si quieres ver algo cerca la famosa señora. Y una vez que llegó el Ferry a Staten Island puesssss Ferry de vuelta a Manhattan viendo los puentes iluminados y las moles enormes de hormigón brillando en armonía.
Aunque parezca mucho lo que hicimos, todavía era pronto pero hora de cenar, así que nos dispusimos a ir a una pizzeria famosa de Brooklyn que conocía Silvia y de paso cruzar el más famoso aún puente de Brooklyn, de nuevo parándonos a disfrutar del Skyline, de los coches pasando por debajo de nuestros pies y de la belleza de esta célebre joya arquitectónica. Cuando encontramos la pizzería nos contaron una historia de que había cambiado de nombre, demasiado larga para enrollarme aquí, si alguien la quiere saber ya que me pregunte personalmente. Una vez terminamos de cenar nos acercamos a la orilla del rio para ver al completo de nuevo el skyline nocturno de la gran manzana, majestuoso e hipnótico.
Ya de vuelta cogimos el metro para volver a Queens previa parada por Times Square a sentarnos en las escaleras y simplemente no pensar en nada, sólo disfrutar del ambiente y de la marabunta de anuncios de esas enormes pantallas.
Ya el domingo nos levantamos pronto para aprovechar el día ya que a las 7 volvíamos a DC, así que a eso de las 8 de la mañana ya estábamos desayunando en Grand Central. Hacía bastante fresquito, nada que ver con el buen tiempo del sábado.
Tras buscar sin éxito un sitio donde dejar nuestras mochilas durante todo el dúia, decidimos cargar con ellas y ponernos rumbo a Central Park para ver la llegada de la maratón mas importante del mundo (estuvimos más o menos a falta de 900 metros para la meta), no sin antes pasar de nuevo por un Times Square sorprendentemente vacío a esas horas. Yo pensaba que habría más problema para encontrar sitio en esa zona para ver la carrera por lo famoso del evento, pero no hubo ningún problema y hasta 5 minutos antes de la llegada de la primera mujer (unos 5-10 minutos antes que los hombres) no se llenaron los huecos en las vallas, con lo que si os animáis a ir a verla en ese punto ya sabéis que no hace falta que madruguéis mucho. Luego por la tarde, los aledaños de Central Park si se llenan con la llegada de los atletas populares y sus familias. Una plaga de personas con capa naranja a modo de refugio del frío inundó Manhattan.
Para recuperarnos del frío que habíamos pasado esperando a los corredores nos refugiamos en una cafetería cerca de Central Park para tomar un café calentito, y una vez recuperados nos tocaba visitar la Quinta Avenida viendo tiendas y más tiendas. Estuvimos en un par de ellas de todo a 3000$ pero como en toda tienda de "Todo a:" que se precie, también había cosas más caras. Y, cómo no, la Apple Store de 5th Avenue, muy bonita y muy llena de gente, llegamos, tocamos, observamos y nos fuimos.
Porúultimo pasamos a ver las cercanías del Rockefeler Center y la famosa pista de hielo que ya estaba instalada y puedes patinar por el módico precio de 47$ (27$ la hora y 20$ el alquiler de los patines ), también hicimos una visita a la tienda de Lego que está justo al lado.
Después de esto y por el frío que hacía nos pasamos el resto del tiempo pasando de Starbucks en Starbucks esperando que llegara la hora para coger el autobús.
Nueva York sin duda una ciudad a la que volveremos bastantes veces de visita, pero para mí, y ya me contaréis los que vengáis a vernos, prefiero Washington para vivir, es diferente y tiene otro encanto, como digo os animo a venir a vernos y comprobarlo.
Aunque hemos tardado un poquito en esta entrada, pronto tendremos la siguiente.
Antes de despedirme, una buena noticia. Me ha llegado el Número de la Seguridad Social, así que estoy en trámites de hacer los contratos para los dos trabajos y en breva a currarrrr.
Saludos,
Juancar
Aunque hemos tardado un poquito en esta entrada, pronto tendremos la siguiente.
Antes de despedirme, una buena noticia. Me ha llegado el Número de la Seguridad Social, así que estoy en trámites de hacer los contratos para los dos trabajos y en breva a currarrrr.
Saludos,
Juancar






























Muy bien esplicada esta nueva aventura, seguir contandonos que a mi me gusta mucho saber de vosotros, un beso sobrinos.
ResponderEliminarMuy bien explicado todo, casi como si hubieramos estado allí. Nos extraña que Silvia no conozca la orilla del Hudson porque a nosotros nos enseñó esa zona cuando estuvimos allí.
ResponderEliminarUn abrazo y seguid contándonos cosas.