miércoles, 18 de septiembre de 2013

This is America...

Buenas tardes, queridos todos!!

El finde tocó descansar y reponerse, que yo no estaba para muchas... El sábado por la noche cenamos en un etíope por segunda vez, y ya la última. Esa comida tan picante no nos gusta (pensábamos que lo que había fallado era el restaurante del primer día en la calle U, pero este de la 18 tampoco nos gustó). Y el domingo fuimos en bici a Capitol Hill para merendar con los niños y los papás de mi clase, que habían preparado una "reunión informal para recibir a Ms. Guevara y a su marido" a las 4:30 de la tarde, hora muy torera. La verdad es que fue muy agradable, hablamos con unos y con otros, llevé un bollo de limón que no me queda ni parecido al de allí, me regalaron un mapa de DC y una pegatina para el coche... Esas cosas!! Muy hospitalarios y muy americanos!!

Y llegó el lunes! Me levanté a las 6:10 como todos los días, me fui a por mi bici por primer día para ir a trabajar, toda contenta porque pasé por la Casa Blanca y por el Capitolio, llegué al cole con tiempo... Y cuando estaban los niños desayunando, vino la psicóloga y me preguntó muy amablemente si tenía una llave con la que cerrar la puerta. Le dije que sí... Y me dijo que cerrara por dentro!! Que no me preocupara, que es que alguien había disparado un arma en el Navy Yard... Al ratín llegó el de mantenimiento... Que por favor bajara las persianas... Y por megafonía anunciaron que nadie saliera ni entrara de las clases, que se suspendían las clases con los especialistas y, por supuesto, el recreo. Así que mientras todo esto iba sucediendo, yo le escribí a Juan Carlos para que me dijera qué estaba pasando! En el cole lo único que oíamos eran sirenas casi continuamente, y helicópteros sobrevolando la zona. Y es que el Navy Yard, que lo he buscado en Google Maps, está a 0,5 millas del Tyler, que es mi cole. Así que, por seguridad, tuvimos el cole blindado toda la mañana. Hubo padres que también estuvieron retenidos dentro, porque como llegaron tarde a llevar a los niños, ya no les dejaron salir. El día, para los niños, fue uno más, pero los pobres preguntaban por qué no íbamos al patio. Quitando eso, estuvieron totalmente ajenos a la historia.
A las 3:15, hora de salida, teníamos a la tele a la puerta. Yo debí de salir en las noticias con mis pequeñajos, que me lo dijo la jefa de estudios al día siguiente. El tráfico estaba entre cortado y desviado, y aunque la secretaria nos recomendó coger una bici porque iba a haber muchas retenciones, cogimos el bus, ya que teníamos un curso con Katarina (nuestra contratadora y ángel de la guarda). El bus pegó un frenazo y se chocó por el lateral con un todoterreno, nada grave, pero nos tocó bajarnos y esperar al siguiente.
El martes, en agradecimiento, nos invitaron a desayunar en el cole y nos dieron las gracias a todo el personal por cómo actuamos durante toda la jornada anterior. Aquí eso de dar las gracias y una palmadita en la espalda, les encanta. De hecho lo hacen muy a menudo. Y está bien, de vez en cuando, tener detalles con los empleados.

Os quiero dar las gracias a todos los que habéis estado pendientes y mandando mensajes. Estados Unidos, y DC, es tan grande, que cómo íbais a pensar que me iba a pillar tan cerca! Pero bueno, ha sido una aventura más. Desgracia para los doce fallecidos por culpa de un tío al que se le cruza un cable... Todas las banderas están a media asta, y los muertos y sus familiares en nuestras oraciones, como decía ayer mi director.

Vamos mañana a por el jueves!!
Besos para todos,
Silvi

1 comentario:

  1. Hay Silvia que aventuras estas pasando, nos tienes con el alma en un puño, dice mamá.

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