Queridos todos!
Escribo esta entrada desde nuestro pisito de Adams Morgan... Aquí estamos de vuelta! Pero, eso sí, después de un mes maravilloso e inolvidable en nuestra Salamanca del alma :)
Volamos hace justo un mes, el 5 de julio, y llegamos a Madrid el domingo 6 a medio día. Yo tenía tantas tantísimas ganas de abrazar a mis padres, que dejé al pobre Juancar en la puerta de llegadas del aeropuerto con mis dos maletas... Pero la ocasión lo merecía, nunca había estado seis meses y cuatro días sin verles...
Fuimos a Salamanca y comimos en casa, y fue una tarde llena de visitas; Juancar se fue a ver a sus papis y yo me quedé con los míos, ya que vinieron Mar, Miguel, María y Rodrigo, abuelo Pedro, Lidia, Raquel, Emilio y Lucía... Fuimos a ver a abuela Lidia... Qué emoción tan grande reencontrarme con todos! Y por la noche fuimos a cenar a la pulpería las dos familias casi al completo, porque Manuel todavía estaba en Lisboa ya que no había terminado el curso. Pasamos una noche estupenda y conocimos a Pablo :)
Esa semana, sobre todo los dos primeros días, fueron un no parar: probarme el vestido de novia, hacer recados, ver a mucha gente a la que tantas ganas teníamos de ver... Aunque me cogí un buen catarro el primer día, hicimos un montón de cosas y las disfrutamos mucho! Fue guay juntarnos una noche a tomar algo en una terraza de Santa Marta, mis amigos y yo, y hablar como si no hubiera pasado el tiempo, todos igual de majos que siempre! También fuimos a Guijuelo, y a la cochera, y a tomar "los vinos"... De paseo por el centro... Qué preciosa es Salamanca... Cenamos en casa de Jorge y Nabi, comimos en casa de Eugenia con todos los peques... Momentos estupendos.
El finde fueron nuestras despedidas de solteros. A Juancar le llevaron a hacer tirolina, barbacoa y partido de fútbol, paintball y fiesta por Salamanca. A mí me llevaron al pantano de Santa Teresa a hacer actividades náuticas y tiro con arco, y estuvo muy bien. Montamos en una banana asesina y todos salimos lesionados, pero también fue divertido! Y después fuimos a Hervás, donde habían alquilado una cabaña. Me disfrazaron de novia divina de la muerte y salimos por el pueblo, aunque estábamos cansadísimos de todo el día... Se va notando la edad... Y al día siguiente nos acercamos a unas piscinas naturales que están en aquella zona, "La Granja", a las que ya habíamos ido, y estuvimos súper agosto, hablando y hablando sin parar... Como decía antes, da gusto sentir que tu gente sigue siendo la de siempre :)
Y al volver a Salamanca, pulpería 2.0, ya que Manuel ya estaba en casa y había que seguir celebrando.
Esa semana, la de antes de la boda, nos dedicamos a ultimar detalles, ir a la Hacienda Zorita... Y llegó el viernes! Por la mañana fuimos a la Hacienda para colocar el Candy Bar que preparó Mariví (menuda artista) y a colgar la lona del Photo Call (una foto del Capitolio). Estaba todo ya casi organizado, y lo ví tan bonito que no podía estar más contenta. Mi única preocupación era que la gente se lo pasara bien, y el entorno parecía que iba a hacer todo lo posible! Es un sitio tan bonito...
Por la tarde recibimos a los invitados que venían de fuera (los tíos de Bilbao y los amigos de Madrid), y yo me escapé un rato para estar también con mi familia. Carmen, una amiga de mi madre, nos regaló un libro de firmas precioso para la boda. Empezamos poquitos en una terraza, pero al final nos juntamos catorce, y lo pasamos muy bien. Luego me volví a Salamanca para estar con la gente que había venido de fuera, recibir a Vicky, mi galleguiña que es un cielo, pasar a ver a mis amigos y a saludar a Hugui, que acababa de llegar de Cambridge... Y pasar por la Tuca diez minutos para despedirme de Juancar e ir a dormir, que al día siguiente había que madrugar...
Sonó el despertador a las 8. Nos pusimos en funcionamiento y nos fuimos a la pelu, a donde también llegaron un ratito después Mariángeles y Ele. Mientras me estaban peinando me llamaron de la Hacienda para decirme que el día estaba muy gris, que iba a llover... Que creían que debían montar el cóctel dentro, en la capilla, porque si lo preparaban en los jardines, como estaba previsto, nos arriesgábamos a mojarnos... Yo le dije que hicieran lo que estimaran oportuno, y a la vez rezaba para que el cielo nos respetara...
Estuvimos demasiado rato en la peluquería, pero bueno, nos dio tiempo suficiente a llegar a casa y vestirnos. Rebeca y Clara comenzaron su reportaje a la vez que Ramón empezaba a captar cada momento del día. Menudos profesionales! Salimos de casa a la una, y condujo el coche Esteban, que estaba guapísimo y elegantísimo.
Como salimos de casa tan pronto, y además la boda anterior se alargó mucho, estuvimos un rato aparcados en la cuesta de Sancti Spiritus, y me dio tiempo a ver a muchos de los invitados, que se acercaban al coche para hablar con nosotros. En ese momento empezó también a llover... El día estaba muy oscuro... Pero yo era súper feliz. Nos avisaron de que la gente ya estaba dentro de la iglesia, así que ya nos acercamos hasta allí. Salimos del coche, Cloti me colocó el velo, los amigos de Juancar estaban a la puerta y dijimos alguna bobada... Y ya entramos. Cogí el brazo de papá y Josema, Dani y Silvia empezaron a tocar el Canon de Pachelbel. Los peques recorrieron el pasillo delante de mí, estaban preciosos: Lucía y Martina, Sergio y Mario y Lucía y Ana. El ratito que tardamos en llegar al altar me dio tiempo a ver e ir saludando a la gente, y fue muy emocionante. Y al final del pasillo estaba Juan Carlos, guapísimo con su traje negro, que me recibió en el altar con un beso.
La misa fue preciosa, que la oficiara un amigo de la familia fue clave para que hubiera tantas palabras de cariño hacia nosotros. Yo lloré un montón, pero eran lágrimas de felicidad. En el momento de dar la paz, si me llegan a dejar, me voy hasta el final de la iglesia para poder darle un beso a cada uno de los que allí estábais... La música fue interpretada y versionada de una manera maravillosa, todos los que leyeron lo hicieron con el corazón (Ángela, Manuel, Jorge, David, Lidia, Lucía, Patricia, David, Rodrigo, María, Ana...y papá) Por lo visto duró casi una hora, pero a ninguno nos lo pareció :)
Al terminar, el diluvio había llegado a Salamanca... Por lo que tuvimos que estar bastante rato más dentro de la iglesia, haciendo fotos y saludando a todo el mundo. Se calmó la lluvia y pudimos salir, y allí estaban nuestros amigos cargados de papelines de colores.
A continuación nos acercamos a la Plaza Mayor para poder hacer alguna foto, y, como estaba lloviendo, las fotos quedaron preciosas porque la plaza era para nosotros! No había nadie allí...
Y después de esas fotos pusimos rumbo a la Hacienda Zorita. Parecía un lugar diferente y súper lejano a Salamanca, porque allí hacía sol! Qué suerte tuvimos!
El cóctel, como comenté antes, lo sirvieron en la capilla, pero también montaron algunas mesas fuera, así que la gente pudo elegir dónde estar. Por lo que nos contásteis, estaba todo buenísimo, yo aquel día tenía algo en el estómago que no me dejó casi comer.
A la entrada se repartieron pegatinas en las que ponía: "Soy del novio" en azul, o "Soy de la novia" en fucsia.
Entramos al salón para comer cuando todo el mundo estaba ya sentado y esperándonos. Sonó la canción de Aerosmith: "I don't wanna miss a thing", que nos encanta a los dos. Ese momento fue mágico. Todos os pusísteis de pie y nos aplaudísteis, yo no daba a basto para mirar a todos los sitios, porque quería grabar cada momento en mi memoria.
Cada mesa tenía una foto y un nombre que correspondían a lugares donde los dos hemos estado juntos, la nuestra se llamaba "Washington DC", ya que nuestra vida, ahora, está allí.
La comida estuvo muy entretenida, los amigos de Juancar lo dieron todo y estuvieron muy graciosos. Al terminar de tomar el sorbete, hubo un desfile por nuestra mesa para dejarnos la pajita "en señal de agradecimiento", y yo no podía parar de reír. Mis amigos nos hicieron un ramo de flores-billetes digno de ver, qué obra de arte!
Mi ramo de flores se lo regalé a la mujer más importante de mi vida... que es mamá :) Y a Yoli le regalé otro ramo casi igual que el de novia, pero un poquito más pequeño.
Papá "improvisó" unas palabras cargadas de emoción que hicieron que a alguno se le escapara la lágrima... Eres muy grande!
Y ya antes de empezar el baile, de nuevo mis amigos tuvieron un detalle precioso, un vídeo con la canción "Amigos para siempre" y con fotos de todo lo que hemos hecho juntos desde que nos conocemos.
Abrimos el baile con la canción "Fantasía", de Bunbury, y con el baile comenzó la barra libre, el Candy Bar, el Photo Call... Todo el mundo disfrutó, bailó, se disfrazó y se lo pasó bien. Yo la primera! Fue todo inolvidable.
Al terminar el baile, cogieron el micrófono Juancar y Manuel, y de allí no había quien nos moviera... Manteos, canciones... Y los autobuses esperando... Los que estuvieron espabilados cogieron el bus, pero los que no lo estuvimos tanto... 23 personas, para ser exactos... Allí nos quedamos! Hubo que buscar un plan B, ya que la fiesta continuaba en el Bar María, donde trabaja nuestro primo Alfredo... Así que Raquel llamó al servicio de taxis y vinieron seis a buscarnos! En Salamanca estuvimos todavía hasta las cuatro y pico, y la verdad es que nos lo pasamos fenomenal, lo dimos todo hasta última hora. Aunque hubo quien aguantó más y cerró los bares... Como Isma, Jorge, Raquel, Diego y Manuel... que dejaron bien alto el listón ;)
Como os digo, para nosotros fue un día perfecto. Por la mañana del domingo se me saltaban las lágrimas porque ya se había pasado todo :( Ese mismo domingo, Ramón ya tenía preparado un montaje con las fotos que hizo durante todo el día, no hubo momento que se le escapara, es todo un profesional :)
Nos encantó leer las dedicatorias que nos escribísteis en el libro de firmas, que, por cierto, lo tienen mis padres por si alguien quiere hacer alguna aportación más ;)
Al día siguiente de la boda, al máquina de mi querido hermanito le dieron la última nota de la carrera... Ya sólo le queda el Proyecto para ser Ingeniero de Caminos. Vales más que todo!!
Y, una vez pasada la boda, fuimos a pasar unos días a Mallorca con Jorge y Nabi a casa de Mangas y Alicia. Nos lo pasamos muy bien, y los anfitriones se portaron estupendamente con nosotros a pesar de que, los pobres, no tenían vacaciones...
La última semana ha sido de despedidas... El domingo los "primates", el lunes comimos en casa de Moni, el martes Ciudad Rodrigo y Pulpería por la noche, donde firmamos en una servilleta que en Nochevieja viene nuestra familia al Caribe para despedir el año todos juntos (y no vale rajarse). El miércoles Jorge y Lidia trajeron a los abuelos a cenar a la Rad, el jueves, después de ir a Guijuelo, coincidimos todos en la Pulpería (otra vez) sin haberlo planeado... Y ya el viernes, sin remedio, tocó decir "hasta el año que viene". Qué penita da despedirse de la tierra y de la gente de uno... Pero sabemos que es así.
El balance del mes ha sido de un 10. Nos lo hemos pasado genial y hemos disfrutado muchísimo. Nos vemos pronto...
Mil besos,
Silvia y Juancar
























