sábado, 21 de diciembre de 2013

November/ December

Buenas noches, queridos todos!!

Se nos han pasado los días y entre trabajo y demás ocupaciones no hemos vuelto a contaros cosas! Así que allá vamos!

Después del finde de Nueva York (por cierto, hago una aclaración: sí conocía la orilla del Hudson y estuve con vosotros como bien dices, papá, pero el sitio exacto por donde estuve con Juancar no lo había visto ;) ), tocaba finde largo! Veterans Day. Ese finde queríamos pasarlo aqui, en DC, e ir al Cementerio de Arlington. Además, y viendo el frío que pasamos el día de la Maratón en Nueva York,  no creo que volvamos de turismo hasta que venga el buen tiempo. A no ser que el destino sea Florida o cualquier otro lugar cálido :D La verdad es que Washington es una ciudad preciosa y con mucho que ver, así que no es mal plan hacer turismo por aquí!!


A lo que iba! El finde largo de los Veteranos hicimos varias cosas: el sábado alquilamos un coche con Marlén y Antonio y fuimos de compras a un centro comercial gigante: Potomac Mills. Yo nunca había pasado tanto tiempo de compras... El día entero! Fue productivo, creo que no neesitaremos nada hasta que haga calor! Juancar disfrutó con las tiendas de deporte (Nike, Under Armour), y los dos nos vinimos equipados de arriba a abajo: abrigo, botas, pantalones, jerseys... Ya creíamos que habíamos terminado, cuando apareció Antonio con una súper bolsa de Tommy: "Toda la bolsa por $100", y nosotros, que esa tienda la vimos de pasada, allá que volvimos. Había percheros con todo al 70%... y, efectivamente, cayó una bolsa como la de Marlén y Antonio: vestido, chaqueta, dos pantalones... Ay Dios mío, el mundo de las compras...!!



El domingo fuimos de paseo con Bella, la perrita de Noelia y Juanma (nuestros vecinos, que estaban de viaje) hasta la Casa Blanca. Lo que menos me gusta de aquí es que, en cuanto se hace de noche, ya  no hay nadie por la calle. Estamos hablando de las cinco de la tarde... Menos mal que dentro de nada ya los días se van haciendo más largos poquito a poco... Después cenamos con los de siempre y Marlén me descubrió la levadura! Por fin! Yo no daba con ella y los bizcochos no me salían ricos... Pero ahora ya sí!! Gracias Marlinnnnnnn.



Aquel lunes, día de los Veteranos, fuimos a Arlington y... Nos cruzamos con la comitiva de Obama! Dos veces! Al entrar, que fue de casualidad y nos saludó por la ventana del coche, y cuando ya se iba, que ahí ya no fue casualidad porque sabíamos por dónde pasaría. Esa vez ya ni saludó ni nada.








Los dos findes siguientes los pasamos descansando, que yo he tenido unos días de mucho mucho cansancio, no sé lo que me pasaba, pero ya estoy bien!

Y ya, sin darnos cuenta, estamos en Thanksgiving! Fue muy curioso. En el cole muchos niños me regalaron detallitos de "Teacher Appreciation", y yo les llevé un bollo súper rico con la famosa levadura. El jueves fuimos a comer a casa de mi compañera y amiga Luz, que es la que vive en la bahía de Baltimore (o el Paraíso...), y nos lo pasamos muy bien. Al acabar nos pasamos a dar una vuelta rápida por el Potomac Mills para ver el ambiente del Black Friday, y, aunque no compramos mucho, sí que estuvo bien ver el ambiente.












Aquel puente tuvimos también el cumple de la vecina, nos invitaron Marlén y Antonio a cenar a un restaurante francés muy chulo de la calle 14 (estábamos de celebración!), paseamos, descansamos (yo es que he tenido un cansancio más grande... Estos niños acaban con mi energía!).

Después del finde, por fin avisaron a Juancar de que sus papeles estaban preparados para firmar el contrato, así que el día 2 de diciembre, cumple de mi niña (ya 4 años, Lucía...), empezó su trabajo en el Powell ES. Después de tres semanas, el balance es muy positivo. Ha llegado con ganas de trabajar, y sus compañeros están contentos con él. En la fiesta de Navidad, a la que le acompañé, la bibliotecaria me dijo que están muy contentos, y que están notando de manera positiva que él esté allí trabajando. Y yo súper orgullosa de mi niño!! Tiene contrato para cinco meses. Esperemos que sean más...

Otra cosa chula a la que nos llevó Juancar fue a ver las Zoo Lights, que son muy bonitas. Allí estrenamos nuestra cámara nueva, que hace unas fotos increíbles por la noche... Cenamos por ahí, pasamos un buen rato con amigos...









Y, de sorpresa, llegó la nieve a DC. Aquel domingo 8 de diciembre todo estaba blanquito y precioso... así que nos acercamos a Rock Creek Park a hacer fotos, y ya comimos, compramos postales de Navidad (que a mi esas cosas me encantan)... Y cuál sería nuestra sorpresa al leer por la noche que, debido a la nieve, los coles abrirían dos horas tarde el lunes. Qué felicidad! Empezamos la semana de un relajado... y cuál sería nuestra mayor sorpresa cuando, aquella tarde, empiezan a anunciar en la página del facebook de DCPS (DC Public Schools) que se prevé una gran nevada para el martes, que nos darán noticias... Y yo estaba tan tan convencida de que cerrarían los coles el martes, que ni preparé comida para el día siguiente,  nos pusimos a ver Homeland a las doce y pico de la noche... Y cuando sonó el despertador a las 5:50am y vi en el Whatsapp que ya se había confirmado que los coles cerraban... Qué alegría!!! Qué descanso!!! Qué regalo por parte del DCPS, porque luego la "gran nevada" tampoco fue para tanto... pero todos los profes y personal (y los niños, claro), estuvimos tan a gusto :D











El finde celebramos la Navidad con los demás profes visitantes (el sábado comimos por ahí). También hicimos las compras de Navidad que nos faltaban, y el domingo fuimos a nuestro Jaleo del alma a comer comida española y riquísima. Un momentazo de Marlén fue: "Este es el mejor momento desde que llegamos a EEUU", con un bocadillo de jamón en la mano. Enorme Marlén, como siempre.

Esta última semana de cole ha sido guay. Ya se respiraba Navidad. Los niños han tenido detalles muy bonitos, y además me he dado cuenta de que, en realidad, están aprendiendo... Estoy súper súper orgullosa de ellos. Les adoro. Pero también es cierto que nunca como este año he necesitado tanto las vacaciones... O al menos no recuerdo haber deseado tanto que llegaran!! Puede ser que tenga bastante que ver que tengo un millón de ganas de ver a mi padres y  mi hermanito ;) En este momento están en Barajas esperando el avión para venir!!!

Desde nuestra casita de Adams Morgan os deseamos una muy Feliz Navidad. Echamos de menos a toda la gente que queremos. Estamos muy felices de que vengan mis papis y Manuel, y de que los de Juancar y su hermana vayan a hacerlo en marzo!! Pero también echamos de menos a la familia y los amigos. Ojalá podáis venir!! Sabéis que esta es vuestra casa!!

Mil besos. Hasta pronto!!

Silvia y Juancar

         


domingo, 17 de noviembre de 2013

Bautizándome en Times Square

Muy buenas,

Hacií ya tiempo que no escribíamos, pero es que la cosa ha estado un poco parada y nos gusta escribir para contaros cosas interesantes.

Ya han pasado 2 semanas desde Nueva York, siento haber tardado tanto pero he estado un poco ocupado y vago al mismo tiempo.

Hace unos días tuvimos nueva experiencia tratando de ir al médico, porque Silvia llevaba malita un tiempo y no se le terminaba de curar.
Puesto que tenemos seguro de viaje, lo primero es contactar con el seguro, nos mandan un email con una lista de posibles consultas a las que llamar, pero no saben si aceptan el seguro, así que toca llamar y preguntar. Al llamar suele salir el típico contestador, y como son muy avanzados te dan la opción de seguir en español, así que despues de ir pulsando numeritos llegas a hablar con la secretaria para que te de cita: "Hello, how can I help you?" (Hola, cómo puedo ayudarle?), coño que le había dado a la opción de español, dónde esta mi mejicana?
- Hola, quiero concertar una cita para el doctor Frankenstein.
- Muy bien, tiene usted seguro?
- Si, Metlife.
- No permitimos directamente Metlife, tiene algún otro seguro?
- Si, me han dado otro nombre de empresa que pagará mi consulta, es ...
- No, no lo encuentro. Tiene usted otro seguro?
- Si claro, tengo 15 por si uno me falla...

Siguiente: hospital universitario... Exactamente mismo procedimiento y cuando llegamos a la parte del seguro, imposible entenderla en inglés, así que solo decimos el seguro y que queremos una cita, pero imposible con la amable señorita que no resuelve nada.
Visto lo complejo de pedir cita por teléfono nos fuimos directos al hospital, pero resulta que los cachondos no cogen cita en persona, sólo a través de llamadas...
- Señorita, que no le entiendo, que tengo seguro y sólo quiero una cita para el médico, es tan dificil? 
- Tiene usted seguro? 
- Mire, déjelo, sufro más hablando con usted...

Escribimos al seguro y le dijimos que iríamos a urgencias y ya lo solucionamos, no sin el papeleo adecuado y la espera correspondiente.
Sin duda una prueba de fuego esto de Ponerse malo y querer que te curen. En vez del co-pago deberian usar este sistema para evitar que la gente vaya porque sí al Centro de Salud.

El tema de los medicamentos no está mal tampoco, te lo meten en los botecitos de las películas, exactamente la cantidad recetada, ni una más ni una menos. Las farmacias están incrustadas en los supermecados, por lo que se nos dieron un par de situaciones distintas para nosotros: la primera es que la señorita me preguntó si aceptaba que sólo los antibióticos costaban 180$, con lo que me quedé de piedra, pero si Silvia los necesitaba pues no había mas que decir, y lo divertido fue cuando cuando me dijo que esperara que iba a ver si había algún cupón de descuento, y efectivamente había uno que lo dejaba en 62$, muchísimo mejor, aún así la cuenta de los 3 medicamentos ascendió a 111$, que no está mal. La segunda cosa divertida es que me explicó la señorita que por cada medicamento me daba 20$ en mi tarjeta de cliente que me descontarían en mis próximas compras en el supermercado, con lo cual 60$ para ahorrar en huevos y leche :D



Como Silvia se encontraba mejor a final de semana, seguimos con el plan previsto que no era otro que ir a Nueva York a pasar el fin de semana en lo que ha sido mi primera vez en la Gran Manzana.

Pues eso, aprovechando que teniamos ese finde libre de otros planes y que además era el fin de semana de la New York Marathon, nos pasamos el fin de semana de turismo y nos acercamos a saludar a mis compañeros de piso de Londres Joan y Mireia (gracias por el cobijo).
Cogimos un autobús el viernes por la tarde para llegar a la hora de cenar a Manhattan (El trayecto en autobús son entre 4h30' y 5h). Una vez aparcados, nos pasamos por Times Square a saludar (impresionante el ambiente y las luces), si quieren comparar Picadilly Circus con Times Square, "están locos estos Romanos" que diría Obelix. Desde Times Square cogimos el metro con destino Queens para dormir.



El sábado por la mañana hicimos el camino contrario pero esta vez parando en Grand Central, la estación de tren de Nueva York, que es simplemente preciosa, y no está mal reconstruida para haberla reventado tantas veces en las peliculas, que se lo digan a John McClane.


















Después de salir de Grand Central y de pasearnos por la tienda de Apple que tienen incluida en la estación, nos dispusimos a pasear por Manhattan y empezar a conocerla (para mí, Silvia ya se la conoce más que bien, porque es su ciudad favorita). Empire State, Séptima Avenida, rascacielos en general... con alguna parada técnica del tipo de las siguientes fotos:






Pasamos de nuevo por Times Square y descubrir las colas de gente esperando para conseguir entradas baratas para los musicales, digno de ver. Y ya empezamos a caminar hacia la parte baja de la ciudad.




Vimos el Flatyron, que desde ciertas perspectivas parece que es un edificio plano, de ahí su nombre. Y de camino al Downtown nos encontramos con Washington Square, una placita muy chula con espectáculos callejeros como por ejemplo dos gemelos afroamericanos dando botes y haciendo bromas con la gente, o un pianista con su piano de cola debajo del arco de la plaza, sin duda un rato genial, esa plaza tiene un aura especial y merece la pena sentarse un rato a disfrutar.






















Despues del agradable rato nos sentamos a comer en el barrio de Tribeca, una hamburguesa en una terracita como mandan los cánones.
Con la panza llena y aprovechando el buen día que hacía, nos acercamos a pasear por una parte de la orilla del Hudson que sorprendentemente Silvia no conocía, desde donde se podía ver a lo lejos la estatua de la libertad y el skyline de Nueva Jersey. 








Justo al lado quedaba la zona del World Trade Center con las impresionantes obras de los nuevos rascacielos que están construyendo en homenaje a las Torres Gemelas. Allí paramos a tomar un café con Joan y Mireia, y acto seguido pasamos a dar una vuelta por el famoso centro comercial 21century (tiene narices que tengamos que ir a Nueva York a comprarnos pijamas y zapatillas de estar en casa jeje).



Ya había anochecido, asíque nos fuimos a coger el Ferry que lleva a Staten Island, es gratis y te proporciona unas vistas muy chulas de Manhattan, y siendo de noche, pues qué os voy a contar... Tambíén se pasa relativamente cerca de la Estatua de la Libertad, por lo que es una opción barata si no quieres ir a Liberty Island pero si quieres ver algo cerca la famosa señora. Y una vez que llegó el Ferry a Staten Island puesssss Ferry de vuelta a Manhattan viendo los puentes iluminados y las moles enormes de hormigón brillando  en armonía.










Aunque parezca mucho lo que hicimos, todavía era pronto pero hora de cenar, así que nos dispusimos a ir a una pizzeria famosa de Brooklyn que conocía Silvia y de paso cruzar el más famoso aún puente de Brooklyn, de nuevo parándonos a disfrutar del Skyline, de los coches pasando por debajo de nuestros pies y de la belleza de esta célebre joya arquitectónica. Cuando encontramos la pizzería nos contaron una historia de que había cambiado de nombre, demasiado larga para enrollarme aquí, si alguien la quiere saber ya que me pregunte personalmente. Una vez terminamos de cenar nos acercamos a la orilla del rio para ver al completo de nuevo el skyline nocturno de la gran manzana, majestuoso e hipnótico.





Ya de vuelta cogimos el metro para volver a Queens previa parada por Times Square a sentarnos en las escaleras y simplemente no pensar en nada, sólo disfrutar del ambiente y de la marabunta de anuncios de esas enormes pantallas.

Ya el domingo nos levantamos pronto para aprovechar el día ya que a las 7 volvíamos a DC, así que a eso de las 8 de la mañana ya estábamos desayunando en Grand Central. Hacía bastante fresquito, nada que ver con el buen tiempo del sábado. 
Tras buscar sin éxito un sitio donde dejar nuestras mochilas durante todo el dúia, decidimos cargar con ellas y ponernos rumbo a Central Park para ver la llegada de la maratón mas importante del mundo (estuvimos más o menos a falta de 900 metros para la meta), no sin antes pasar de nuevo por un Times Square sorprendentemente vacío a esas horas. Yo pensaba que habría más problema para encontrar sitio en esa zona para ver la carrera por lo famoso del evento, pero no hubo ningún problema y hasta 5 minutos antes de la llegada de la primera mujer (unos 5-10 minutos antes que los hombres) no se llenaron los huecos en las vallas, con lo que si os animáis a ir a verla en ese punto ya sabéis que no hace falta que madruguéis mucho. Luego por la tarde, los aledaños de Central Park si se llenan con la llegada de los atletas populares y sus familias. Una plaga de personas con capa naranja a modo de refugio del frío inundó Manhattan.













Para recuperarnos del frío que habíamos pasado esperando a los corredores nos refugiamos en una cafetería cerca de Central Park para tomar un café calentito, y una vez recuperados nos tocaba visitar la Quinta Avenida viendo tiendas y más tiendas. Estuvimos en un par de ellas de todo a 3000$ pero como en toda tienda de "Todo a:" que se precie, también había cosas más caras. Y, cómo no, la Apple Store de 5th Avenue, muy bonita y muy llena de gente, llegamos, tocamos, observamos y nos fuimos.
Porúultimo pasamos a ver las cercanías del Rockefeler Center y la famosa pista de hielo que ya estaba instalada y puedes patinar por el módico precio de 47$ (27$ la hora y 20$ el alquiler de los patines ), también hicimos una visita a la tienda de Lego que está justo al lado.







Después de esto y por el frío que hacía nos pasamos el resto del tiempo pasando de Starbucks en Starbucks esperando que llegara la hora para coger el autobús.

Nueva York sin duda una ciudad a la que volveremos bastantes veces de visita, pero para mí, y ya me contaréis los que vengáis a vernos, prefiero Washington para vivir, es diferente y tiene otro encanto, como digo os animo a venir a vernos y comprobarlo.

Aunque hemos tardado un poquito en esta entrada, pronto tendremos la siguiente.
Antes de despedirme, una buena noticia. Me ha llegado el Número de la Seguridad Social, así que estoy en trámites de hacer los contratos para los dos trabajos y en breva a currarrrr.

Saludos,

Juancar